viernes, 8 de diciembre de 2017

El "amigo" no tan invisible


Reconozco que nunca creí en la invisibilidad de la amistad. Desde pequeño la experimenté en algunas personas con las que sintonicé de una manera distinta. Recuerdo aquello que un maestro no tuvo que repetir demasiadas veces para que se quedara grabado en la memoria: “a los hermanos no los eliges tú, a los amigos sí”. Quizá por eso la invisibilidad la he asociado siempre a un juego o a una estrategia de persuasión, de admiración, más que a la concreción de la amistad.
No sé qué diría aquel maestro si contemplase hoy lo que hacemos con la amistad, la invisibilidad y el mercadeo consumista. No entiendo, ni entenderé nunca,

viernes, 3 de noviembre de 2017

Activista de la libertad y del amor


Técnicamente mejorable, la cinta de Pablo Moreno sobre la vida de Sor Helena Studler, nos deja una guía imprescindible para trabajar y reflexionar sobre los valores, los motivos y las consecuencias de nuestras acciones.
Un hostil contexto histórico brinda la trágica oportunidad de convertir la tarea ordinaria de la caridad en una respuesta radicalmente evangélica al mal encarnado en la guerra, el racismo, la xenofobia y el odio generalizado. La pobreza no es solo fruto de una mala racha o una coyuntura estructural pasajera, sino la terrible consecuencia de una acción humana premeditada, la guerra. Todos se sienten afectados por la tragedia y en este contexto, todos se sienten llamados a la solidaridad… aunque no todos responden a la llamada.

lunes, 16 de octubre de 2017

Los pobres también necesitan profetas...


Este fin de semana, la familia vicenciana ha celebrado en Roma un simposio sobre el cuarto centenario del carisma. Un repaso al legado que el Espíritu Santo hizo patente en la persona de San Vicente de Paúl de manera que el servicio se encarnase de manera concreta en la humanidad y se extendiese hacia el futuro. En este sentido todos aquellos que, de una u otra manera pertenecemos a esta gran familia, nos sentimos enormemente agradecidos, pero al mismo tiempo corresponsables del legado espiritual del santo francés.
Las palabras del Papa Francisco han culminado el encuentro contagiando de entusiasmo realista a la extensa familia vicenciana. “Adorar, acoger y andar”, los verbos que resumen el mensaje del Papa este fin de semana. O lo que es lo mismo,

sábado, 14 de octubre de 2017

Pendientes de aprender...


Apenas acabamos de conmemorar el centenario de la Primera Gran Guerra y no parece que el destino de la humanidad haya entrevisto más opciones que la de seguir construyendo muros con la única argamasa que a lo largo de los siglos hemos utilizado para levantar fronteras, la sangre. Puede que a algunos les parezca exagerado, pero las muestras de autodestrucción que vamos dejando por todo el mundo son evidentes.
Cierto es que la profunda crisis económica del 2008, que no parece tener fin, es parte relevante. La crisis ha sembrado todos los rincones del planeta de una profunda e injusta desigualdad, pero también de una inquietante inseguridad. Todos los ingredientes para que la cocina de los totalitarismos empiece, de nuevo, a funcionar.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Madre de los "pobres" y azote a la conciencia


No quería imaginarme el escenario… La santa de los pobres rodeada el día de su canonización de banqueros, políticos corruptos, conspiradores y apoyos sin igual de las mafias de los mercados financieros, o lo que es lo mismo, todos aquellos que apoyan el desigual desarrollo económico de la humanidad a consta de la inhumanidad simbolizada en la desigualdad. O lo que es lo mismo. Los constructores de la pobreza a punto de levantar un altar a la madre que cuidó de los pobres.
Sin embargo parece que se cumple lo esperado. Empieza la retransmisión de la ceremonia de canonización de la Madre Teresa de Calcuta y veo un altar rodeado de hombres y mujeres de negro ocultos bajo gafas oscuras, como ocultan lo que a diario en sus puestos maquinan para que el mundo crezca sólo para algunos, mientras la mayoría se sumen en las tinieblas de la pobreza, esa enfermedad del siglo XXI que acecha inquietante ya no solo al sur.
Sospecho que un donativo o la mera presencia en los puestos preferentes de la Plaza de San Pedro sirven para aliviar conciencias. Quisiera entrar en la cabeza de la que hoy es proclamada Santa, pero me resulta imposible a pesar de haber leído y haberme acercado a su vida y su obra. Pero como mujer que silenció muchas de sus luchas interiores, pienso que hoy se guardaría una de esas preguntas inquietantes, de esas que mueven el espíritu a hacer que las cosas cambien como ella hizo que cambiasen… "¿Por qué hoy, en el centro de la Iglesia Católica, en el día en que me elevan a los altares por mi dedicación exclusiva al evangelio y, en consecuencia, a los pobres, los puestos principales los tienen reyes, príncipes, ministros, empresarios de multinacionales? ¿Por qué ellos que viven una realidad radicalmente distinta a la que yo entregué mi vida, que se sustentan en un estado de privilegios y facilitan y empujan políticas que favorecen estructuras de desigualdad? ¿Por qué no están hoy aquí, rodeando la mesa de la comida que da la vida, los más pobres, los olvidados, las víctimas de los anteriores?"
Preguntas que tienen que resonar muy fuerte en esta sociedad que se ha asentado en un crecimiento económico desarraigado de las altas dosis de humanidad que exige cualquier actividad humana. Preguntas que tienen que azotar las conciencias de quienes manejan los hilos de la historia del siglo XXI y asientan la existencia únicamente en el provecho económico de unos pocos, dejando en el lado de los olvidados a la gran mayoría de la humanidad.
¡Cuántos pasos quedan por dar! Y es tan fácil como mantener el espíritu de la Santa. La forma de actuar de su mentor, Jesucristo, que acabó echando de la casa del señor a los mercaderes. No es cuestión de radicalismos, aunque el evangelio del día es exigente. Es cuestión de gestos que nos hagan caminar hacia una iglesia auténtica, no excluyente, pero tampoco hipócrita en función del protocolo o de la política exterior del Estado Vaticano. Se trata de contagiar vida y esperanza a este mundo que tanto lo necesita. Se trata de subir a los altares a una excepcional mujer guiada por Dios celebrando que el mensaje de Dios tiene especial eco en los más necesitados.
Bienvenida sea esta santa maravillosa y tan querida.

miércoles, 10 de febrero de 2016

La doble vara de medir



En estos primeros años del Siglo XXI asistimos a una importante relevancia de las redes sociales, y ello conlleva, inevitablemente, a un despertar de la libertad de expresión. Dicha libertad, a veces, corre el riesgo de pervertir el camino a la verdad, pero muchas otras esclarece el campo para que la verdad aflore.
Lo que ya nadie puede ocultar es que las redes sociales han dotado al hombre del siglo XXI de una herramienta comunicativa y un acercamiento a la información increíblemente exponencial. Nadie podía imaginarse en la década de los 80 que a la vuelta de la esquina íbamos a tener tal cantidad de  información en un solo dedo.
Ello ha tenido sus momentos de gracia, como han sido todas las explosiones de solidaridad a lo largo y ancho del planeta ante las catástrofes naturales o ante las tragedias que sobrevinieron de la injusticia social, la guerra y el terror. Ahí están los atentados de París del pasado 13 de noviembre y sus enormes repercusiones mediáticas.
Sin embargo, hemos de notar cómo esta misma explosión de las redes sociales y sus consecuencias en las actitudes y comportamientos humanos tienen consecuencias menos aplaudidas. En estos últimos días acudimos perplejos a las noticias demoledoras de los casos de abusos sexuales a menores en un colegio de los hermanos Maristas. Según parece, los casos han sido reiterados y reconocidos por un profesor con treinta años de experiencia a sus espaldas. Inmediatamente las redes sociales se han hecho eco de la noticia y las víctimas de tales abusos empiezan a crecer. Es posible que no todos los casos que se digan ahora sean ciertos, pero también es posible que muchas víctimas prefieran permanecer en el anonimato y no volver a pasar por el trago de refrescar en la memoria tal atrocidad. Es muy posible que no hayan sido sólo en un colegio de hermanos Maristas, sino que los casos de abusos a menores puedan extenderse a muchos más ámbitos, dentro de la Iglesia y fuera de ella. A nadie debería extrañarle estas cosas, pues todos hemos ido sabiendo que en numerosos y variados lugares han ido apareciendo casos dramáticos ocultados durante años.
En este sentido, tengo la sensación de que lejos de diferenciarnos de otras instituciones y de otros ámbitos, la Iglesia peca de los mismos males. En vez de denunciar la barbarie ante la justicia y de corregir, se ha limitado a ocultar la verdad por miedo al descrédito y la imagen pública, aunque por medio ha abandonado a víctimas inocentes que sufrieron el drama de una violación o de un abuso indignante. No es lo mismo cuando el drama no afecta directamente a la institución eclesial o a alguno de sus miembros más reconocidos, en estos otros casos si que ha entregado a la justicia al que delinque e inmediatamente se le aparta del ámbito público. Más aun, ahí queda la tentación de condenar al mensajero por haber hecho público algo que no gusta
No encuentro ninguna diferencia con las acciones llevadas a cabo por la Casa Real en relación al posible fraude cometido por el cuñado de Felipe VI. Es muy posible que el anterior monarca y suegro del imputado, don Juan Carlos I, supiese que su propio yerno estaba cometiendo un delito, o varios. El “garante” de tantas cosas en nuestro país, el mismo que se atreve a salir y pedir ejemplo a los demás, no acudió a la justicia a denunciar los delitos de su yerno, más aun, intentó protegerlo enviándolo a EE.UU. una temporada, para lo cual no dudó en utilizar a una de las más importantes multinacionales españolas.
Y ahora digan ustedes si la situación no es similar. Digan ustedes si no siguen existiendo en la actualidad dos varas diferentes de medir para instituciones tan valoradas y reconocidas como la Iglesia y la Casa Real. ¿En qué nos distinguimos? Cierto que institucionalmente no parece que haya grandes diferencias. Pero en los momentos de crisis es cuando deberíamos encontrar las grandes oportunidades. Oportunidad de sacar lo mejor, de saber conciliar la misericordia y la justicia, de estar al lado del que sufre, de afrontar las situaciones delicadas desde la humildad, el reconocimiento y sobre todo, desde la verdad. No son enseñanzas nuevas ni consejos últimos, es simplemente lo que por siglos de historia hemos vivido y experimentado. Los cristianos sabemos que Dios obra grandes construcciones con lo más pobre y pequeño, ahora sólo falta que nos lo creamos de verdad. 

jueves, 7 de enero de 2016

Síntomas alarmantes de mediocridad

"Nadie duda de la certeza de que en el portal de belén estaban Dora la Exploradora, los Minions, Caja Rural, Gaza y los personajes Disney, todo ello con su respectivo merchandising"



Entre tanta esquizofrenia colectiva, basta cualquier cosita para elevar el tono de voz y culpar al adversario, sea del tipo que sea, de cualquier cosa que genera conflicto o división de opiniones. No pensaba que en el siglo XXI, y tras los cambios políticos observados en España en el último año, iban a sacar a colación personajes teológicos como los reyes magos.
Sí, amigos, personajes teológicos. Porque cada uno de ellos y la fiesta que los une tienen sentido desde el mensaje teológico. No es sólo la fiesta consumista de los Reyes Magos (cuya historicidad debemos poner en tela de juicio), sino la Epifanía del Hijo de Dios. Es decir, la manifestación a toda la humanidad de la divinidad del niño nacido en el seno de una sencilla familia de pueblo. Por eso los magos de oriente son distintos, porque cada uno representa a las razas conocidas en la antigüedad. Y los regalos también son teológicos, y no “tecnológicos”, como los nuestros. Oro, en reconocimiento de la realeza de Jesús (por eso fue condenado a muerte). Incienso, en reconocimiento de la divinidad. Y mirra, como recordatorio de la humanidad. Estas son las auténticas razones de esta fiesta.
Pero ahora políticos de todos los colores se hacen defensores de las tradiciones, claro, que me hace mucha gracia, porque habría que preguntarles que entienden ellos por tradiciones.
Ha habido alguno que se ha atrevido a erigirse en estandarte de la defensa de las raíces cristianas, caso de don Iñigo Henríquez de Luna, Concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid. Qué pena que la clase política se crea con la potestad de manipular las cosas y las ideas a su antojo y nosotros con la losa del silencio a nuestra espalda. Convendría recordarle a este señor y al partido que él mismo defiende, que en la redacción de la Constitución Europea, cuyo referéndum en España se celebró el 20 de febrero de 2005, su partido, junto con esos que ellos llaman laicistas, retiraron del articulado de la constitución el apartado en el que se hablaba de las raíces cristianas de Europa. Puestos a seguir reconozcamos que el esfuerzo que su partido ha hecho para la defensa de dichas raíces no sé si tiene que ver con la reducción de horas de religión en la escuela en España o la abolición por desprecio silencioso en Bachillerato. Por supuesto que no voy a entrar a valorar si la corrupción que acecha a los partidos políticos españoles tiene algo que ver con la defensa de las raíces cristianas de España, porque quiero pensar que eso pertenece más a las estructuras que a las ideas.
Así que en esto unos y otros las lecciones que deben dar son de respeto absoluto, no de intento de apoderarse de unas tradiciones que no les pertenecen. En sus programas electorales ninguno pone el apellido cristiano, pero si pueden hacer daño al adversario con sentimentalismos emocionales que toquen la religiosidad popular o los sentimientos más íntimos, no les cuesta nada.

Pero avancemos un poco más. Se han alzado las voces con la polémica en los aspectos formales de las cabalgatas de este año, ¿por qué no hicieron lo mismo en años anteriores? Si andan ustedes atareados en la defensa de las tradiciones y las raíces cristianas de estos actos, ¿de verdad tienen argumentos científicos de peso para pensar que alguno de los magos de oriente que visitaron al niño Dios no era mujer? Más aún, ni siquiera saben si estos personajes aparecen en los textos bíblicos y cómo aparecen. A algunos les sorprendería saber que sólo un evangelista los cita, y no como “Reyes Magos”. Eso sí, nadie duda de la certeza de que en el portal de belén estaban Dora la Exploradora, los Minions, Caja Rural, Gaza y los personajes Disney, todo ello con su respectivo merchandising. Esos, junto con los defensores del consumismo, deben pertenecer 100% a las raíces cristianas de la Navidad, por eso el Hijo de Dios nació rodeado de pobreza y su mensaje se dirigió, de manera prioritaria a los más pobres. A los que posiblemente no disfruten de liquidez para el consumo compulsivo al que nos vemos arrastrados en este siglo.